
Recuerdo haber hablado de ti al comienzo de mi año,
de la locura hermosa de tu poesía barata convertida en encanto,de esos amores y de una noche en el infierno ,de aquella cicatriz en tu mano por culpa de una bala dirigida por el amor enfurecido de unos ojos ahogados.
Hablar de señoras gordas que golpean sus pechos en las iglesias
que cuentan sus joyas cada cierto tiempo para volver a sentirse valiosas
que reparten los puesto en la mesa dejando en la cabecera
al padre, al hijo y al espíritu santo.
esas que guardan las tazas nuevas en la cajas de navidad por temor a que se rompan ,"porque son tan finas que no deben ser usadas por bocas sucias".
las que no usan los zapatos nuevos porque son para "salir" y la verdad es que ellas nunca salen...
las señoras que hablan de arrojar piedras en los tejados de vidrio...
Yo no quiero ser una de ellas sabes?, yo no quiero ser una señora, nunca , ni una señorita tampoco!.
Que curioso que te siga hablando sabiendo que ya vas caminando hacia la puerta de salida , el concierto termino y me quede con la entrada de recuerdo ,creo que la guardaré junto a mis otros conciertos.
sé que tengo tengo que salir también ,pero me quedaré observando el escenario un segundo más y miraré como los tramoyas comienzan a des-armarlo.