las piernas se van gastando
el rasguño incesante del hueso asomado en el pecho
el ala rota y magullada por tantos intentos de volar del nido
-de escapar de casa-
las diferencias son cada vez mas grandes que ya no caben
en las gavetas donde solía esconderlas
-soy triste por elección-
soy soledad para mis escritos
las piernas se van arrastrando , se van carcomiendo con el suelo pálido
se van quemando con el asfalto hirviendo de las dos de la tarde
debo buscar en el mar entonces
buscar la palabra precisa para estamparla en el blanco pulcro y virginal de la hoja
nadar hasta ella y rescatarla del abismo acuoso así una y otra vez
hasta dejar el mar convertido en desierto
